Naciones Unidas está tirando la toalla con el cambio climático
Dr. Ricardo Navarro
CESTA Amigos de la Tierra
El pasado Jueves 27 de Enero el periódico Británico “The Guardian” daba a conocer la noticia que el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki Moon, estaba dando fin a su participación directa en las negociaciones internacionales de cambio climático, algo que antes había tomado como misión personal cuando dijo que el cambio climático era el desafío colectivo más grande que enfrentaba la humanidad.
Altos Funcionarios de las Naciones Unidas dijeron que la decisión del Secretario General era un cambio estratégico para concentrar sus esfuerzos en una agenda más amplia de energía limpia y desarrollo sostenible, dejando en segundo plano a las negociaciones internacionales de cambio climático, además reflejaba su apreciación que los líderes mundiales no están preparados para alcanzar un acuerdo sustantivo en cambio climático, al menos no en los próximos años.
Robert Orr, Secretario General Asistente para Planificación Estratégica de las Naciones Unidas dijo que es evidente que no va a haber ningún gran acuerdo en ningún lugar en el futuro cercano y Ban Ki Moon estaba convencido que se puede lograr más movilizando financiamiento internacional para apoyar una economía verde en países en vías de desarrollo que en tratar de persuadir a líderes mundiales a que se comprometan a hacer las reducciones necesarias de emisiones de gases de efecto invernadero.
La posición del Secretario General de las Naciones Unidas de abandonar la lucha directa del cambio climático porque los líderes mundiales no quieren alcanzar un acuerdo significativo de reducción de emisiones y por lo tanto dedicarse a temas más amplios como el desarrollo sostenible, equivale a la posición que podría tomar un Jefe de Policía de un país, al decir que como los Jefes de la Mafia no están dispuestos a reducir sus fechorías entonces la lucha directa contra la delincuencia pasa a un segundo nivel y dicho funcionario se va a dedicar a promover agendas más amplias como promover valores y la educación.
Algo le está pasando al Sr. Secretario General, si uno fuera mal pensado podría creer que lo que busca con este “cambio estratégico” es no molestar a ninguno de los países grandes ya que pedirles que reduzcan sus emisiones de gases equivale a cuestionar el empuje de sus economías y al hablar de energías limpias y desarrollo sostenible no se ofende a nadie pues permite siempre el crecimiento de sus economías y las ganancias de las grandes corporaciones.
Esta posición de no molestar a los fuertes, siempre para un mal pensado, podría deberse a que Ban Kin Moon pronto va a la reelección y necesita los votos de los grandes. Esto recuerda a Kofi Annan cuando era aspirante a Secretario General de las Naciones Unidas, que fue alertado de la masacre que se perfilaba en Rwanda y prefirió no hacer nada al respecto, quizás para no obstaculizar su candidatura. El resultado de esto fue un millón de muertos en Rwanda y un premio Nóbel de la Paz para Kofi Annan.
El “cambio estratégico” de Ban Ki Moon; sin embargo, si muestra una cosa con certeza y es que los líderes de las grandes potencias económicas no están dispuestos a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de sus respectivos países, en una magnitud tal, que garantice que no se pone en peligro el futuro de nuestra civilización. O sea que estamos en presencia de una dirigencia política internacional que tiene más interés en seguir aumentando los capitales de las grandes corporaciones que en el futuro de la humanidad.
Ante esta realidad, las Naciones Unidas, al menos su Secretario General, no deberían tirar la toalla en su lucha directa contra el cambio climático, ya que cuando más es la irresponsabilidad de los líderes mundiales, mayor deberían ser los esfuerzos de las Naciones Unidas de tratar de convencerlos de actuar con justicia y racionalidad.